Riópar vivió este 15 de noviembre una intensa y exitosa jornada dedicada a Santa Cecilia, patrona de la música, en una celebración organizada por la Asociación Musical Calares del Mundo que reunió a músicos, familias, vecinos y visitantes en un ambiente festivo marcado por la convivencia y la música.
Aunque el día oficial de Santa Cecilia se celebra el 22 de noviembre, Riópar volvió a adelantarse con un programa completo que llenó de actividad el municipio desde primera hora de la mañana.
La jornada comenzó a las 10:00 con un pasacalles y la recogida de los nuevos músicos, uno de los momentos más emotivos para la banda. A las 14:30, socios y familiares compartieron una comida en la Casa de la Cultura, reforzando el espíritu de unión que rodea siempre a esta festividad.
Ya por la tarde, a las 17:30, tuvo lugar una de las actividades más participativas: “Tu banda me suena: Tu cara me suena con miembros de la banda”, una propuesta que combinó humor, talento y cercanía. La música siguió siendo protagonista con la verbena de Gal Music a las 19:00, mientras que a las 21:00 se celebró un bingo musical, una de las actividades más esperadas por el público. La noche terminó con una nueva verbena con Gal Music a las 23:00, poniendo el broche final a un día repleto de actividades.
La música como patrimonio emocional y cultural de la Sierra
La celebración de Santa Cecilia no es un acto más en el calendario: es un homenaje a la música y a todas las personas que la mantienen viva en nuestros pueblos. En la Sierra de Albacete, las bandas de música forman parte del alma de cada municipio: Riópar, Alcaraz, Elche de la Sierra, y tantas otras localidades donde la tradición musical es un símbolo de identidad colectiva.
En un tiempo en el que lo rural lucha cada día por visibilidad y oportunidades, las bandas representan mucho más que un conjunto de músicos: son escuelas de valores, espacios de convivencia intergeneracional y auténtico patrimonio cultural.
Desde Objetivo Sierra de Albacete queremos reconocer su labor, su esfuerzo y su capacidad para unir a los pueblos en torno a la música. Santa Cecilia no solo es una celebración: es un recordatorio de lo que somos, de lo que nos emociona y de lo que debemos proteger.
