El bonito pueblo serrano de Molinicos ya tiene todo listo para celebrar sus esperadas Fiestas 2025, que se desarrollarán del 23 de agosto al 2 de septiembre y que, como cada año, combinarán tradición, música, toros, cultura y un ambiente de hermandad que convierte estas jornadas en una cita imprescindible en la Sierra del Segura.

Un programa para todos los gustos

La programación arrancaba el viernes 22 de agosto con una ruta infantil de senderismo, a la que seguirán en días posteriores actividades culturales como la exposición “Restos de un naufragio” del artista local Jesús González Rodríguez o el teatro con el grupo Narea (Alicia en el país de las maravillas).

No faltará la VII Concentración de coches clásicos “Memorial Juan Amores” (sábado 23), ni las verbenas populares con orquestas como La Tribu (sábado 30) o Atlántida, que llenarán de música la Plaza Municipal.

Encierros y tradición taurina

Los encierros, declarados Festejo Tradicional Singular, volverán a ser uno de los platos fuertes, con traslados de reses y festejos que contarán con toros y vacas de la Ganadería Valle-Lindo, cuyos ejemplares “Zafreño”, “Lagartijo” o “Carcelero” ya figuran en el cartel.

El lunes 1 de septiembre, a las 11:30, tendrá lugar uno de los encierros más espectaculares de la Sierra, y el martes 2, tras el chupinazo, se vivirá el último de estas fiestas.

Música, charangas y convivencia

La charanga Robatubas, los DJ’s Carlos García, Elena y Munera, y grupos como Vitamina Pop pondrán el ritmo en las calles y zonas de peñas, mientras que la paella gigante (29 de agosto) y la comida de hermandad con caldereta (2 de septiembre) garantizarán la buena mesa y la convivencia vecinal.

Molinicos, epicentro festivo de la Sierra

Durante diez días, Molinicos se convierte en un verdadero epicentro cultural y festivo de la Sierra del Segura, atrayendo a vecinos, visitantes y turistas que encuentran en sus calles un ambiente único.

Música, toros, gastronomía, deporte y tradición se dan la mano en un programa que refleja la identidad de un pueblo que sabe celebrar como pocos.