¡Qué tranquilidad!
Resulta que en 2026 se van a invertir 5,8 millones de euros al día para luchar contra la despoblación.
Cinco millones ochocientos mil. Al día. Con esa cifra, cualquiera diría que en un año pasamos de tener pueblos vacíos…a tener colas de espera para empadronarse.
Porque, claro, si hay algo que siempre ha funcionado de maravilla en el mundo rural son los anuncios millonarios. Que falten médicos, transporte, vivienda, servicios o apoyo al campo es un detalle sin importancia. Lo esencial es que las cifras impresionen. Y vaya si impresionan.
En total, 2.116 millones de euros. Una cantidad que, si se repartiera entre la gente real de los pueblos,
podría transformar la vida de todos. Pero ya sabemos cómo suele ir esto: muchas cifras, muchos titulares…y luego ya veremos cuántos euros llegan realmente a quien tiene que llegar.
En teoría, con esta inversión 2026 será el año en el que la despoblación tiemble.
Los pueblos se llenarán, los servicios funcionarán, el campo despegará, y quizá incluso vuelva el transporte público. En teoría, claro.
Pero lo cierto es que los pueblos de Castilla-La Mancha no necesitan más cifras récord,
sino decisiones valientes: médicos en los consultorios, casas donde poder vivir, apoyo real a agricultores y ganaderos, servicios para la infancia y la vejez, y una administración que escuche.
Los millones impresos en un documento no frenan la despoblación. La frenan las personas que se quedan. Y esas personas no se quedan por un titular, sino por una vida digna.
En fin… que ojalá esta vez sea verdad. Ojalá esta lluvia de millones no termine evaporándose como otras tantas. Ojalá. Mientras tanto, en la Sierra de Alcaraz y los Campos de Montiel seguiremos con la misma receta de siempre: menos ruido, más realidad.
Por Alejandro Mázquez. Cura de Villapalacios, Bienservida, Salobre y Reolid. 
