Otra vez millones y millones para “transformar” la Sierra de Alcaraz y los Campos de Montiel.
Nos faltaba eso: más titulares, más promesas… y más rutas verdes.
Porque ya se sabe: cuando no hay médicos, no pasa nada, cuando no hay transporte, no importa, cuando no hay vivienda, da igual. ¡Pero qué bien sienta una buena vía verde!
Según parece, la despoblación se soluciona pedaleando. Y si pedaleas entre olivares, mejor todavía.
El cicloturismo todo lo puede.
Y claro, ¿para qué reunir a la gente? ¿Para qué hablar con agricultores, ganaderos, autónomos, mayores, jóvenes…? Total, ¿Qué van a saber ellos del mundo rural? Si solo llevan toda la vida sosteniéndolo.
Lo importante es que desde algún despacho alguien ha decidido lo que necesitamos: cicloturismo, movilidad verde, oleoturismo y quién sabe qué más “innovaciones”. Innovaciones que, curiosamente, nunca pasan por tener médicos estables, viviendas habitables, carreteras decentes, o ayudas reales al sector primario. Debe ser que eso ya no está de moda.
Pero no nos adelantemos: 5 millones hasta 2029… ¡y sin que nadie sepa exactamente en qué!
Eso sí es apostar por el misterio. Un proyecto tan innovador que ni los propios beneficiarios lo conocen.
Fascinante.
En fin, celebremos esta noticia “extraordinaria”. Brindemos por otro ciclo de más de lo mismo,
por más dinero que no sabemos dónde acabará, y por más soluciones que no solucionan nada.
Mientras tanto, aquí seguiremos: en la Sierra de Alcaraz y en los Campos de Montiel,
esperando que algún día alguien descubra que la verdadera innovación rural se llama
escuchar a la gente.
Hasta entonces, disfrutemos de las bicicletas. Porque médicos no tendremos,
pero rutas verdes… ¡las que hagan falta!
Opinión: Por Alejandro Márquez 
Cura de Villapalacios, Bienservida, Salobre y Reolid.

